Crónica de 4 días esquizofrénicos
Viernes 10:30 horas.
No estaba tranquila, odiaba la idea de ir a buscar unos resultados y sentir que mis próximos días iban a depender de lo que decía en un papelito.
Me encontré con mi amigo Facundo en la puerta de la clínica después de debatirme ante la pregunta “¿Por qué elijo hacer siempre todo sola, incluso en los momentos difíciles?.
No sentamos a esperas a la doctora que venía con “el papelito” en la mano y así como si estuviera dando el pronóstico del tiempo dijo: “La operación salió bien, aunque acá creo que quedó algo que hay que sacarlo… no sé que tan grave es, esperá hasta el lunes y Silvia te dice bien cuanto”…
Me indigné, traté de disimular que todo estaba bien y que no me importaba para que Facu no se preocupara y ahí mismo encontré la respuesta a la pregunta que me había estado haciendo. Hubiera querido llorar, putear y patear cosas, pero no, me contuve, no le permito al mundo verme en ese estado.
Volví al trabajo con una mala onda increíble, lo único que pensaba era que quería dormir y estar en mi casa. Me angustiaba la idea de internarme otra vez. Ni hablar sobre la posibilidad de no tener hijos, no es que yo quisiera tenerlos, pero quiero ser yo la que decida sobre eso. En fin. No era solo revelarme contra una cosa concreta como un útero medio rotito, sino contra la fragilidad de algunas cosas… en ese momento me sentí chiquita (se acuerda la idea de insignificante, bueno sentí algo así como que la vida me llevaba puesta y me ponía frente a todas las limitaciones humanas)
Viernes 15:30 horas
Diagnostico de alguien de por ahí: ahora, está enojada, después va a estar triste, más tarde va a tener miedo y recién después le va a salir ese humor tan de ella, esporádico pero brillante, tengámosle paciencia y no la jodamos.
Mientras tanto yo estaba en mi casa viendo que cosa podía romper
Sensación general: Ahorrista enojado y protestón al grito de “quesevayantodos”…
Sábado 12:30
Plan A: dormir toda la tarde con esa lluvia hermosa que se digno en aparecer, pero el plan implicaba necesariamente tratar de convencer a Cande de que había tenido días mejores, que necesitaba dormir, que mamiestaunpocomalaondatristeycansada… cosa que una nena de 4 años no tiene por qué entender
Plan B: ir al circo
Definitivamente opté por el plan B, el plan A, no iba a resultar y después de dos horas iba a levantarme mucho más frustrada y mal arreada por no haber podido pegar un ojo.
Algo ya le conté, bizarro es poco… Unos payasos que a la legua uno se da cuenta que los vio borrachos alguna vez en plaza Italia, no es que me moleste eso… sino que no me gustaba que esa sea la idea de “payaso” que tenga mi hija, al malabarista se le caían las cosas, faltaba Tristán y estábamos todos. Sobre el dinosaurio Barney y Lazzy Twon, prefiero no hacer comentario.
Sábado 20:30 Rin Rin
-Hola
-Hola, Nat. ¿Qué haces?
-Acá, mal… embolada/enojada/sublevada… con una mufa superior
-Naaa, loca… salgamos a tomar algo..
-No sé… mira que estoy re mala onda…
-Dale, bolu, tomamos algo, salimos con los chicos, después se te pasa… ¿Qué te vas a quedar enroscada en tu casa? A las 10 te paso a buscar y comemos algo en Antares desp vemos que
hacemos
-Bue.. dale…
-Me encanta cuando tenés el sí fácil
-Andáte a la mierda. Chau
Domingo 0:30
Después de un rato el mundo era un lugar un poco más amable. Los chicos estuvieron a la altura de las circunstancias y me hicieron reír mucho, yo también a ellos.
Sensación: Bueno si me tengo que operar, esta vez las tetas me las hago y chau.
Domingo 5:15
Si tomo una cerveza más derrapo. Ma’ sí… me fumo el último cigarro y sigo tomando.
Domingo 12:30
Me siento mal, pero no me importa. Me duele el pecho, la cabeza, me da culpa haberme reventado la noche anterior, pero tengo la sensación de que lo necesitaba, el recuerdo de haberme reído mucho me da cierta satisfacción.
Conclusión: Ducha caliente/Cero cigarro/dieta de la 7up/Mates con amigos a la tardecita.
Sensación general: es lo que hay
Lunes 10:30
Ya estaba resignada, fui con José, mi otro amigo, a buscar los resultados. Estábamos sentados en la sala de espera y del consultorio sale una mujer ojerosa, con una faja en la cintura y un bebé recién nacido en brazos y entra otra, embarazada, a punto de parir, hinchada.. gorda… la peor imagen del embarazo…
-José, si yo no llego a poder tener más hijos y algún día estoy triste por eso, por favor recordame esta imagen.
Por fin me llaman… Nada.. no me tengo que operar, estaba todo bien… eso que había salido medio mal era normal… algo así como una secuela de la operación… no sé… no me acuerdo… porque en ese momento lo único en que pensaba es en los recitales y partidos a los que iba a poder ir, enlamalditapromesaquelehicefacu (28 días sin fumar, al menos por culpa del reviente ya tenia 2 adentro). Terrible felicidad, y como no podía ser de otra manera… me sentí poderosa… una sensación tan humana y tan estúpida como la que me sublevaba dos días atrás.
Bueno, que le voy a decir. Estoy contenta… super feliz
No estaba tranquila, odiaba la idea de ir a buscar unos resultados y sentir que mis próximos días iban a depender de lo que decía en un papelito.
Me encontré con mi amigo Facundo en la puerta de la clínica después de debatirme ante la pregunta “¿Por qué elijo hacer siempre todo sola, incluso en los momentos difíciles?.
No sentamos a esperas a la doctora que venía con “el papelito” en la mano y así como si estuviera dando el pronóstico del tiempo dijo: “La operación salió bien, aunque acá creo que quedó algo que hay que sacarlo… no sé que tan grave es, esperá hasta el lunes y Silvia te dice bien cuanto”…
Me indigné, traté de disimular que todo estaba bien y que no me importaba para que Facu no se preocupara y ahí mismo encontré la respuesta a la pregunta que me había estado haciendo. Hubiera querido llorar, putear y patear cosas, pero no, me contuve, no le permito al mundo verme en ese estado.
Volví al trabajo con una mala onda increíble, lo único que pensaba era que quería dormir y estar en mi casa. Me angustiaba la idea de internarme otra vez. Ni hablar sobre la posibilidad de no tener hijos, no es que yo quisiera tenerlos, pero quiero ser yo la que decida sobre eso. En fin. No era solo revelarme contra una cosa concreta como un útero medio rotito, sino contra la fragilidad de algunas cosas… en ese momento me sentí chiquita (se acuerda la idea de insignificante, bueno sentí algo así como que la vida me llevaba puesta y me ponía frente a todas las limitaciones humanas)
Viernes 15:30 horas
Diagnostico de alguien de por ahí: ahora, está enojada, después va a estar triste, más tarde va a tener miedo y recién después le va a salir ese humor tan de ella, esporádico pero brillante, tengámosle paciencia y no la jodamos.
Mientras tanto yo estaba en mi casa viendo que cosa podía romper
Sensación general: Ahorrista enojado y protestón al grito de “quesevayantodos”…
Sábado 12:30
Plan A: dormir toda la tarde con esa lluvia hermosa que se digno en aparecer, pero el plan implicaba necesariamente tratar de convencer a Cande de que había tenido días mejores, que necesitaba dormir, que mamiestaunpocomalaondatristeycansada… cosa que una nena de 4 años no tiene por qué entender
Plan B: ir al circo
Definitivamente opté por el plan B, el plan A, no iba a resultar y después de dos horas iba a levantarme mucho más frustrada y mal arreada por no haber podido pegar un ojo.
Algo ya le conté, bizarro es poco… Unos payasos que a la legua uno se da cuenta que los vio borrachos alguna vez en plaza Italia, no es que me moleste eso… sino que no me gustaba que esa sea la idea de “payaso” que tenga mi hija, al malabarista se le caían las cosas, faltaba Tristán y estábamos todos. Sobre el dinosaurio Barney y Lazzy Twon, prefiero no hacer comentario.
Sábado 20:30 Rin Rin
-Hola
-Hola, Nat. ¿Qué haces?
-Acá, mal… embolada/enojada/sublevada… con una mufa superior
-Naaa, loca… salgamos a tomar algo..
-No sé… mira que estoy re mala onda…
-Dale, bolu, tomamos algo, salimos con los chicos, después se te pasa… ¿Qué te vas a quedar enroscada en tu casa? A las 10 te paso a buscar y comemos algo en Antares desp vemos que
hacemos
-Bue.. dale…
-Me encanta cuando tenés el sí fácil
-Andáte a la mierda. Chau
Domingo 0:30
Después de un rato el mundo era un lugar un poco más amable. Los chicos estuvieron a la altura de las circunstancias y me hicieron reír mucho, yo también a ellos.
Sensación: Bueno si me tengo que operar, esta vez las tetas me las hago y chau.
Domingo 5:15
Si tomo una cerveza más derrapo. Ma’ sí… me fumo el último cigarro y sigo tomando.
Domingo 12:30
Me siento mal, pero no me importa. Me duele el pecho, la cabeza, me da culpa haberme reventado la noche anterior, pero tengo la sensación de que lo necesitaba, el recuerdo de haberme reído mucho me da cierta satisfacción.
Conclusión: Ducha caliente/Cero cigarro/dieta de la 7up/Mates con amigos a la tardecita.
Sensación general: es lo que hay
Lunes 10:30
Ya estaba resignada, fui con José, mi otro amigo, a buscar los resultados. Estábamos sentados en la sala de espera y del consultorio sale una mujer ojerosa, con una faja en la cintura y un bebé recién nacido en brazos y entra otra, embarazada, a punto de parir, hinchada.. gorda… la peor imagen del embarazo…
-José, si yo no llego a poder tener más hijos y algún día estoy triste por eso, por favor recordame esta imagen.
Por fin me llaman… Nada.. no me tengo que operar, estaba todo bien… eso que había salido medio mal era normal… algo así como una secuela de la operación… no sé… no me acuerdo… porque en ese momento lo único en que pensaba es en los recitales y partidos a los que iba a poder ir, enlamalditapromesaquelehicefacu (28 días sin fumar, al menos por culpa del reviente ya tenia 2 adentro). Terrible felicidad, y como no podía ser de otra manera… me sentí poderosa… una sensación tan humana y tan estúpida como la que me sublevaba dos días atrás.
Bueno, que le voy a decir. Estoy contenta… super feliz

1 Comments:
Me alegro por tí.
De veras.
En cuanto a mí, este ojo se cierra, esta mirada ya no mira, y...basta de jugar al gran cíclope :-). Ciao.
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